Wednesday, 18 December 2013 0 No Reply

Number nine, number nine...
Los #9 discos del 2013

ANOTHER CLUE FOR YOU ALL partió como un blog en inglés para comentar discos como ejercicio académico, luego derivó en comentarios de conciertos en español. Ahora por primera vez despacho mis “Number Nine” del año, nueve por Revolution #9 por si no han notado que todo el blog está dedicado a los Fabulosos 4 de Liverpool. No he escuchado todo lo que salió, eso es imposible, me muevo entre rock y algo del pop, lo que alguna vez se llamó rock alternativo, algunos discos alabados no los escuché lo suficiente por eso no están, otros los escuché y no están porque me decepcionaron (sip, me refiero a Arcade Fire). Bueno, esto sólo pretende sugerirle algunos títulos en un ejercicio harto más honesto que el de la Rolling Stones que listo a Miley Cirus y el libro de Beck como entre los discos del año.

9 Chernobill – Sobrevive

Hoy por hoy hay bandas emergentes por todos lados, en todos los estilos, con excelentes niveles de producción de discos y videos, uno se cansa de escuchar tanta sugerencia y debut, al final del día solo queremos una buena canción y eso es lo que por suerte nos ofrece Chernonill en su disco debut Sobrevive, 10 temas precisos, que nos recuerdan al Skid Row inicial (para que se ubiquen estilísticamente), una suerte de hard rock cargado a los acordes melancólicos, en un conjunto de 10 temas que se pasan rápido gracias a sus buenas melodías y buenos arreglos, ponerle atención a “Dosis” y “No entiendes”. Un trabajo de autoproducción de altísimo nivel, que tal vez quedo al debe en la masterización, como que algo falto ahí. A mí gusto las canciones en su conjunto deben madurar un poco, aparecen algunas temáticas recurrentes que están más para colegiales que para una banda seria (trilogía “Rata”, “Energúmeno” y “Jack”), pero hay sustancia como para que se despachen un clásico en su segundo o tercer disco. 



8 Alvaro Peña – Setenta Años

Voy a partir dando mi declaración de intereses: toco el bajo en un par de temas de este disco y soy responsable en parte de que este disco exista al acercar a Alvaro con quién fuera el productor, mi hermano musical Dr.800XL. Pero déjenme decirles que Alvaro Peña, con su 40 años de trayectoria musical independiente, hace lo que él quiere y no lo que uno le sugiera, tiene muy en claro cómo quiere que suene cada uno de sus temas. Alvaro acepto darle una oportunidad a la bases y la música electrónica y celebrar así su 70 años de vida con un disco que lo presenta totalmente renovado estilísticamente, en donde despliega sus liricas mínimas y viscerales (“Mañana”, “She’s so Pretty”) como también su poesía más compleja y oscura (“Pajaritos a Manquehue”, “New Towels don’t dry”). Pero las joyas de este nuevo disco son dos temas cantados sólo al piano en donde Alvaro nos confiesa sus penas con una emotividad que no le conocíamos, “My Home Town” y “I Have Been Won” sencillamente estremecen.


7 About Group - Between the walls  

Este disco no va a aparecer en ningún recuento del año, se los aseguro, About Group es algo así como un supergrupo que reúne a Alexis Taylor de Hot Chip, John Coxon de Spiritualized y Charles Hayward de The Heat, sacaron dos discos de improvisaciones y ahora un disco “convencional” de canciones. Llegue hasta acá por Hot Chip, tanto hype con ellos que decide prestar atención, no era lo mío, solo me gusto una balada (“Look At Where We Are”) y me dije “tal vez ese cantante en una banda más rockera” y bueno About Group no es una banda rockera propiamente tal pero si una banda de batería, bajo, guitarra y teclado que genera una mezcla bien intensa y melancólica (se me empieza a repetir un concepto), temas bien armados en donde no se abandona ese ganas de improvisar más cercana al avantgarde, “All is not lost” son de esas canciones que puedes poner una y otra vez sin cansarte. A la carismática voz de Hot Chip le viene bien un acompañamiento que se sienta más orgánico, que se respire que hay vida detrás, eso es About Group.



6 Lost Otros – Lost Otros

Lost Otros son un dúo chileno, una pareja chico y chica (pareja musical al menos, aclaro, no se más), que se autodefinen como música artesanal y campestre, o sea folk, pareciera que todo el disco hubiese sido grabado con una guitarra acústica, una melódica y una caja. Me gustan esos discos que te dejan la sensación que puedes hacerlo entero con los mismos instrumentos y una mínima paleta de sonidos, pero la verdad es que hay un sinfín de detalles que te hacen dar cuenta de que hay muchos más instrumentos apoyando: guitarras eléctricas, teclados, percusiones, etc. Tienen una vocación melódica y lírica que se destaca muy por sobre la media de las decenas y decenas de cantautores que han aparecido en escena después del éxito de Manuel García, la alternancia de la voz masculina con la femenina les da su sello, los duetos están muy bien trabajados y se percibe una emoción cándida detallando los desafíos cotidianos de un corazón joven, “Valparaíso” y “Bajo el Agua” sus puntos altos.



5 Arctic Monkeys – AM

Cero fe tenía en este disco, mi hice fans de estos monos en sus comienzos hiperquineticos y saltarines pero fue Humbug el disco que me voló la cabeza: oscuro, denso y a midtempo pero completamente adictivo, después sacaron un disco que era como un repaso inconsistente de los estilos de los discos anteriores y tuvimos la mala suerte de que con ese LP vinieran a Chile. Casi por cumplir le preste oreja y me quede pegado en “Fireside” y después con las demás de la segunda mitad del disco y si bien no es Humbug 2 es un disco más compacto y homogéneo, pero con esa penumbra musical que es como la zona de seguridad de Cobain cuando cantaba “I miss the comfort in being sad”. Un disco maduro sin duda, hay que saber crecer, ya lo aprendieron los Arctic Monkeys.



4 Queens Of The Stone Age - ...Like Clockwork

Los Arctic Monkeys se están sincronizando cósmicamente con QOTSA, Like Clockwork es como escuchar otra versión del AM, eso pasa (por si no saben) porque Josh Homme está haciendo de hermano de mayor de los Monos, discos intensos pero no acelerados. Tuve la misma laguna con QOTSA que con Arctic Monkeys, un par de disco con los que no logre conectar nunca, pero con este a la primera pasada nos quedamos pegados, la canción que titula el disco es impresionante, es la mitad o más del disco, una balada que entra con piano y con Josh cantando como no te hubieses esperado, para luego entrar la banda con ese beat pastoso y stoner. Si este no es el mejor disco de los QOTSA es el segundo, no se puede poner de fondo, hay que sentarse a escucharlo, tremendo.



3 Daft Punk – Random Access Memories

No soy fan de Daft Punk, su estilo musical está muy lejos de lo que me interesa, pero Discovery e Interstella 5555 es una obra a otro nivel que hay que escuchar y ver más allá de la obligación de melómano, así que algo de atención siempre hay que ponerle a quienes son la vanguardia indiscutida de la música pop. Lo primero que escuche de RAM fue “Giorgio By Moroder” y quedé impresionado, un tema instrumental de 9 minutos que se te hace corto y que suena de una manera increíble, uno piensa que ya no se puede sonar mejor y viene Daft Punk y deja a toda la industria como amateur. También vienen de darse un porrazo y se están reivindicando con todo, ya se metió “Get Lucky” en el dial y no saldrá jamás, y luegito será el turno de “Lose yourself to dance”. Estos franchutes están claramente dictando cátedra y dejando a Madonna y Lady Gaga como meros productos comerciales sin más proyección que entretener un rato. Si Ud. es metalero o folk o que se yo, hágase un favor y escuche este disco y si Ud. es músico que se enroncha entero cuando escucha la palabra “pop” deje a un lado sus prejuicios pendejos y aprenda un rato.



2 Paul McCartney – NEW

Sir Paul es… Sir Paul, o sea, que puedo decir que esté a la altura, el disco abre con la poderosa “Save Us” y es como que te dijera “ya niños, vayan a sentarse, así se escriben canciones”, es imposible dimensionar que Paul grabó el disco pasados los 70 años, suena como si estuviera en sus treintaysiempre y curioso porque salvo el Ram y el Band on The Run los demás discos de sus 30’s no clasifican ni para sus propios compilados y mejor ni hablemos de lo que hizo en los 80’s. Fue el Unplugged para la MTV (1991) el punto de inflexión y de ahí solo ha ido creciendo, o remontando, perdón… en su último paso por Chile nos dejó peinados para atrás aunque incluyó muy poco de lo reciente. En este disco van a encontrar todo lo que adoran de Paul, canciones llenas de energías, canciones emotivas, baladas acústicas, melodías insuperables pero con la gracia que suena muy fresco, muy moderno, suena… “nuevo”, si hasta para bautizar sus discos es un maestro. ¿Vieron el video de Queenie Eye? solo el más grande junta tantas estrellas en un video sencillo grabado en ese lugar sagrado llamado Abbey Road.



1 Jorge González – Libro

A callar todos los que dudan de que González es el más grande músico chileno vivo, si Violeta es la madre y Víctor el padre, Jorge es el hermano mayor, uno se puede pelear con sus hermanos, pero por lo general los mayores son un referente obligatorio. Libro es un discazo, suena tremendo, Jorge se despliega con toda la madurez humana y musical que ha alcanzado y desde Alemania nos envía un disco que no pretendía ser más que una sanación pero que se transformará un clásico tan grande como Corazones. ¿Qué dónde está el Prisionero? Les recuerdo que “Eve-Evelyn”, “Por Favor”, “Cuando Te vayas” también son Los Prisioneros. No nos explayaremos más porque el disco del año se merece un análisis más profundo, se viene pronto.

Friday, 4 October 2013 0 No Reply

Alice in Chains superando el duelo
SCL, M. Arena, lunes 30 Sept 2013


Don están? Que no se ven? Las viudas de Layne?, en serio donde, porque el Arena estaba lleno a tope y bien prendido. Este comentario no es nada contra el gran Layne Staley, de hecho me gusto mucho también lo que hizo en Mad Season sino contra aquellos fans de Staley - y que parecieran no ser fans de Alice in Chains - que aún no se aburren de dar la lata con que esta nueva formación con Duvall en las voces y segunda guitarra es casi una banda tributo. Pendejos, los que estábamos ahí por la música sabemos que es Cantrell el que la lleva, nuevamente sin desmerecer la emotividad de Stanley y el puñado de composiciones que aporto al catálogo de la banda, ya es tiempo que superen su lamentable muerte.

Abrieron con Them Bones y desde mi posición se escuchaba una mazamorra de sonidos graves (ver foto) pero al parecer en la cancha se escuchaba bien, porque estaba todo pasando, puede ser la ubicación pero después se fue componiendo la cosa, no sé si fueron acomodando el sonido o mis orejas se fueron acostumbrando pero recién por ahí en Got Me Wrong (primer tercio del concierto) sonaba a la altura, puede ser también que las canciones de corte más acústico ofrecen un espectro sonoro más amplio y diverso que facilitaba la escucha. De todas maneras el comentario general es que sonó demoledor.

Yo me hice fan de AIC en el Jar of Flies y termine haciendo uno de mis discos de cabecera el Unplugged, de vez en cuando su pasada por el homónimo del ’95, así que me puedo declarar satisfecho con el setlist, que le llevo 7 temas incluidos en el acústico para la MTV (ese canal que en los ‘90s daba buena música, aunque no lo crean). Me faltaron Heaven Besides You y Voices del nuevo disco, del cual solo tocaron 2 temas y del anterior también dos. Fue un setlist bien cargado a las sandías caladas sin tener necesidad a mi gusto, ya que sabían que contaban con un público ansioso, según lo que ellos mismo habían declarado en las entrevistas previas.

La banda tiene oficio, Cantrell es una madre de las 6 cuerdas y ya no necesita sacudir la cabellera (algunos esperaban eso), hace bien mirar el calendario de vez en cuando y no ser un remedo de un pasado glorioso, que con los dos potentes nuevos discos que han editado está claro que ni se les pasa por la cabeza, por eso  fue raro que se fueran tan a la segura con la nostalgia.

Y Duvall? Todo bien con William, Cantrell dice que no es un reemplazo pero yo encuentro que canta con un registro muy similar al de Layne que se complementa perfecto con el de Jerry y mantiene intacta la esencia de AIC, en vivo se mueve por el escenario como si llevara años con la banda, aunque a decir verdad a estas alturas ya lleva años en la banda. Larga vida a los Alice y que se hagan una gira acústica!

El Set list según Rockaxis fue:
01. Them Bones 02. Dam that River 03. Hollow 04. Check My Brain 05. Again 06. Man in the Box 07. Got Me Wrong 08. Last of My Kind 09. We Die Young 10. Stone 11. No Excuses 12. It Ain't Like that 13. Nutshell 14. Junkhead 15. Love, Hate, Love
16. Down in a Hole 17. Would? 18. Rooster 
Thursday, 26 September 2013 0 No Reply

Bon Jovi, keep the faith... in your smile
SCL, Est Monumental 24.09.13


Jon sonríe y el estadio chilla, Jon calzándose una Les Paul camina como vaquero y el estadio chilla, Jon le roba unos pasos de baile al Elvis de los ‘50s y el estadio chilla, Jon se emociona al hablar de Tico Torres y el estadio chilla, Jon grita “are you there?!” y el estadio chilla, Jon apunta al vacío, cierra un ojo y… se entiende la idea cierto? Aunque no lo crean algunos estaban ahí por la música y unos muy pocos estábamos ahí porque en algún momento de la historia Bon Jovi fue una gran banda de rock.

Ahora que a propósito de los 40 años del golpe militar estamos revisando la historia, les quiero decir que el slogan “la alegría ya viene” se hizo carne rápidamente en los recitales de estadio que inauguró Rod Stewart después del triunfo del No, luego vino Cindy Lauper y un mes antes que asumiera nuevamente un presidente elegido democráticamente, después de 20 años, debutó en Chile Bon Jovi, en el marco de la gira de su disco New Jersey (el mismo día que debutaba EUROPE en el Festival de Viña!). No me digan que esto es una banalidad, durante la dictadura solo podíamos acceder a un artista de categoría mundial por error o descuido del manager (The Police y John Denver), por mucha suerte cuando estaban empezando su carrera (Sheena Easton, con descuido del manager también) o sencillamente cuando ya venían de vuelta y poco quedaba de lo que los llevo a ser de categoría mundial. No es broma de 31 Minutos que una vez tuvimos de jurado en el Festival de Viña al hermano menor de John Travolta y en el show al pequeño de los hermanos Gibb que parece que no heredó nada de los Bee Gees.

Es el 6 de febrero de 1990 y Bon Jovi abre con Lay Your Hands On Me con la misma pirotecnia de los videos, era demasiado para ser realidad, Bon Jovi en su mejor momento con su mejor disco, que sigue siendo hasta ahora su mejor momento y su mejor disco, tiene a todo el Estadio Nacional saltando con un ánimo que no cayó en toda la noche, uno salía sudado entero de esos recitales, afónico de tanto gritar, los rockeros aplaudiendo a rabiar a Sambora y la banda y las chicas… bueno, ya saben.

Ahora no está Sambora sobre el escenario, si era para hacer lo mismo del 2010 mejor que no estuviera, esa vez esa acriminó imperdonablemente con Lay Your Hands On Me, para dolor de los que estuvimos el '90  y vivimos el contraste en directo ¿Cómo dejaron que la cantara él? Estaba totalmente fuera de forma física y artística. Tampoco está Tico Torres, una apendicitis le pasa a cualquiera, no me creo mucho el cuento de la segunda operación, ni a los 20 años le hubiesen dejado tocar la batería a días de una operación. Tampoco está Alex, el bajista original, para a ese lo cortaron a mediados de los 90s.

Así las cosas, con 2/5 de la banda que alguna vez fue rockera, con un bajista y segunda guitarra que llevan más de 10 años girando con la banda, un primera guitarra que ha hecho todo el tour 2013 y un baterista que hacía su tercera fecha, la noche no parecía muy prometedora, más aun sabiendo de antemano que el setlist no se traía ninguna sorpresa salvo Raise Your Hands, no sé para que tocan temas como Lost Highway o Captain Crush por acá, suficiente tenemos con escuchar un par de temas del olvidable nuevo disco.

Pero lo primero es que sonaban perfecto, nada que decir del sonido, lo segundo es que Jon se hecha al hombro todo el peso del show y ya tiene asumido que son ahora una banda de pop con un frontman dedicado completamente a la barra femenina y lo tercero es que Phil X, el reemplazo de Sambora, trajo algo de rock de vuelta al escenario.

Phil X no hizo el solo del segundo tema de la noche, You Give Love a Bad Name, lo que me dio mala espina, pero después se fue revindicando tema a tema, primero con actitud full rockera (después de Nickelback se agradece!), y luego llenando a cabalidad las botas de Sambora,  haciendo todos los solos, aportando voces y alargando Keep The Faith para un sección instrumental con solos de guitarra y teclado bien poderosos… dentro del contexto, o sea, no eran Deep Purple, pero al menos teníamos algo de rock! Bien Bryan, que tuvo que mostrarse mucho más para que no pareciera un concierto solista de Jon, de hecho cantó toda la primera parte de In These Arms. Pero con lo que Phil X se ganó mi aprecio fue cuando salió con una guitarra con cápsula solo en la posición treble (más cerca del tira cuerdas) en donde había reemplazado la cápsula de posición rhythm por una figurita de Wolverine.

Para que vamos a repetir que la gente ya ni salta en los conciertos y que terminan aburriendo y molestando con los celulares y cámaras (no falto el que estaba grabando con una tablet!) y que el único momento de verdadera fiesta fue en el medley Bad Medicine/Shout, la banda hizo lo justo y preciso pero salió mucho mejor que en el 2010, una pena por Sambora, nadie lo echó de menos. Ojalá más adelante se hagan una gira tocando completo el Slippery When Wet o el New Jersey (malditos! tocaron Wild is the Wind en una fecha del tour en Alemania) y de los ’90 para adelante se toquen un par de temas no más, suficiente con It’s My Life, In These Arms y Always, que en vivo les sale muy pulenta (aunque a Jon le cueste interpretarla).
Monday, 19 August 2013 0 No Reply

Joe Bonamassa en Santiago, Chile
una joya sólo para los que saben
La Cúpula, martes 13/08/2013


Había que estar muy perdido, o sencillamente no escuchar rock, para no saber sobre el pedazo de guitarrista que es Joe Bonamassa, o sea, a los 12 años abrió para BB King. Ahora bien yo sólo le había prestado algo de oreja a Black Country Communion, así que familiarizado con su repertorio no estaba, pero bueno un buen concierto de blues es algo que se vive en vivo y no me lo iba perder sabiendo los pergaminos de Joe, además que me estaban invitando.

El teatro La Cúpula no estaba lleno, en otros foros se han quejado del precio de la entrada, que sea un virtuoso no significa que tenga audiencia y viceversa… pero los que estaban presentes profesaban el blues como religión, eso se noto, en los momentos más sublimes las pausas en la guitarra de Bonamassa llenaban con su silencio todo el teatro, de vez en cuando algún fan no lograba contener su emoción y se pegaba un grito de estadio “grande Joe!”, que claramente lo podía escuchar el aludido sobre el escenario.

La escuela BB King se colaba por todos lados, lo que no es malo por cierto, como contrapunto aparecía la escuela Zepeliana marcadamente, o tal vez debería decir la escuela de Muddy Waters? La dejo ahí. Bonamassa y su banda (bajo, batería y el mismo tecladista de BCC) dieron un espectáculo en vivo de sonido impecable, en donde supieron matizar entre momentos intensos y momentos de belleza sublime emanados de una incombustible Gibson Les Paul (uso tres modelos distintos) que en manos de Bonamassa sonaba sencillamente perfecta. No necesito nada más, discreto apoyo de luces y cero pantallas.

Cuando hablo de matizar no digo pasar de una canción rápida a una lenta sino de bajar las revoluciones dentro del mismo tema para luego atacar con todo, notable como la banda lo lograba, hay que considerar que con instrumentos eléctricos se complica un poco hacer esto, pero Joe si que sabía jugar con la perilla de sus cápsulas. BB King y su banda bajaban el tempo de los temas, como quién le tira las riendas a un caballo desbocado para frenarlo un poco y luego azotarlo y mandarlo al galope, acá Bonamassa nos hacía susurrar su guitarra por un momento para luego desatar furiosos riffs con toda su banda apoyándolo.

Notable concierto, con un público totalmente entregado pero no eufórico, lo que al parecer no le pareció tanto a Bonamassa ya que para el final nos alentó a pararnos y seguir los últimos temas a pie. Hay un tema ahí, yo estaba en las primeras filas y no me podía parar por mucho que la música me llevara a eso, porque hay gente que, aunque Ud. no lo crea, asiste a estos conciertos como si fuera uno de la filarmónica y quiere estar siempre sentada (ya me paso en el show de Ringo Starr que me putearon por estar parado bailando “Honey Don’t”, me tuve que sentar!), como que algo se están perdiendo ¿o no? para estar cómodamente sentados mejor que vean el DVD en sus casas.
Thursday, 1 August 2013 0 No Reply

Chuck Mosley & Friends Now More
Sáb 27 Jul 2013 Valparaíso


Me hice fan de Faith No More en la época del Angel Dust, por aquel entonces un amigo me presto un caset copiado de un especial de radio, de cuando vinieron al Festival de Viña, en donde habían pasado los dos primeros discos y la verdad es que me gustaron tanto como lo nuevo, en especial el primero, mis favoritas son The Jungle y As the Worms Turns. Para mí la posibilidad de escuchar algunas de estas dos canciones en su voz original ya valía la pena para apersonarse en El Huevo, pero mi principal motivación era ver a Billy Gould con The Talking Book.

Pero vamos por parte, la entrada decía 20:00 hrs pero dejaron entrar como a las 21:30 hrs y pasadas las 22 salió a escena Leche con Mora (o Olor a la Banda? como se llaman en realidad?), banda que ya había visto en un Rockodromo y que sonaron como, mmm, sonaron como banda emergente que toca en un pub por los copetes, da lo mismo si tocan bien o mal si suenan como una mazamorra, yo creo que el término no es “emergente”, que mal les cabe a ellos que llevan su buen tiempo tocando, yo diría “precaria” porque les faltan recursos técnicos, en este caso un sonidista propio, o un buen sonidista si es que lo tenían.

Mientras la banda tocaba, Billy Gould y Chuck Mosley salieron a escuchar el show, pero fueron constantemente interrumpidos por el puñado de fans que habíamos, Gould se escabullo un par de veces pero después se entregó a la interminable sesión de fotos y autógrafos. Yo traté de mostrar respeto dejándolos ver el show.

Como que no juntaba ni pegaba pasar de un power trío + vocalista al set de 3 MACs (más numerosos artefactos) de The Talking Book, quienes se lanzaron con tres piezas instrumentales que el público, que no pasaba de unas 50 personas, escucho con discreción, creo que solo habíamos una docena de asistente realmente interesados en lo que estaba pasando sobre el escenario. Pasajes sonoros diversos, escasas melodías, ritmos perturbadores e imágenes que no se lograban apreciar bien en la super pantalla de leds (?). Gould metió una guitarra, pero solo fue otro artefacto más aportando sonidos, texturas y matices. No sé si lo que estaban haciendo es muy vanguardista, no conozco bien la escena electrónica, o como se llame, pero si me quedo claro que la amplitud de su espectro musical es la clave de su éxito con Faith No More, si no fuese así jamás compone Just a Man.


Después de la introspección vino la fiesta, Chuck Mosley y sus chiquillos hicieron un show correcto y divertido. Chuck es un verdadero pastel, más que Patton, lejos más divertido (vestido con un pijama rosado y una polera que decía “mañana te pago” que otra cosa se puede decir?), tanto que dio lo mismo que se equivocara, enredara los cables y se le cayera el micrófono, cuando salió a escena ya había más gente y su nombre fue coreado por la barra de verdaderos fanáticos de FNM con entusiasmo durante todo el show, a pesar de que dudo que hubiese alguien que conociera su nuevo material.

Ahora bien, todos esperábamos que recordara su paso por FNM y algunos ya sabíamos que en la noche anterior Billy Gould se había subido al escenario a tocar el teclado en As the Worms Turns. Finalmente cuando llegó dicho momento en el set list Billy estaba mirando entre el público. Pero la verdad es que el momento fue intenso sobre todo porque después tocaron Why do You Bother y si bien yo esperaba otras hasta ahí estábamos bien. Una chiquilla pegada al escenario le gritaba “we care a lot!” y unos fans detrás de mí gritaban “nooo! que no la toque!”. Pero si la tocaron, solo que en una versión primigenia que anda circulando por ahí, lo que fue un verdadero regalo, después vino la guinda de la torta, Chuck llamó a Billy y este se calzo el bajo desatando la euforia del respetable y se mandaron Death March pero haciéndola partir con la intro de Anne`s Song.


En resumen lo pasamos bien, buen lugar, buen sonido, poca gente… arden los blogs que cubrieron estos shows por la baja respuesta de los que se llaman fans de FNM, pero la verdad es que el público rockero chileno es muy conservador y los que de verdad vieron a FNM en el Festival de Viña deben ser el 1% de los que dicen que lo vieron, y los 500 fans que llegamos al Monster of Rock del Caupolican el ’95 (el resto eran fans de Ozzy, se entiende) a estas alturas debemos ser 5.000 (si yo también estaba ahí! - si chico, si, tu también), pero bueno, ellos se lo perdieron.
Monday, 8 July 2013 1 No Reply

Ámate, pon tu cuerpo de fiesta
Jorge González en el Municipal Porteño
Sábado 06 julio 2013


Jorge González salió con una tremenda sonrisa a pararse sobre el escenario porteño, cargando una piñata de Bender (Futurama), la cual ubicó tras su piano. El teatro se entregó de una al son de Nunca Quedas Mal con Nadie y de ahí para adelante fue todo una fiesta, en donde ni se notó que había problemas con el micrófono principal en los primeros temas y que el MAC de Jorge no quiso participar aportando las bases de Estrechez de Corazón (la banda salió jugando bien en todo caso). 

Se ve contento González, está acompañado de una tremenda banda, con dos integrantes siguiendo carreras solistas en alza aunque enfocados en públicos un tanto dispares, no me imagino a alguien fan de Pedropiedra y a la vez de Gonzalo Yañez, a quién Jorge presentó medio en broma como "una de las personas más bonitas del planeta" (sic). 

El setlist estuvo cargado a las sandías caladas de Los Prisioneros, con mayor presencia de los discos La Voz de los ’80 (Nunca Quedas Mal con Nadie, Latinoamerica, Sexo, Paramar, No Necesitamos Banderas) y Corazones (Tren al sur, Amiga mía, Con Suavidad, Corazones Rojos, Estrechez de Corazón), ambos discos que ha presentado en forma integra en el último tiempo. Creo que Pateando Piedras también se merece su rescate en forma íntegra y no dejarlo en solo presentar los singles (esta vez tocó Porque no se Van, Baile de los que Sobran y Quieren Dinero). Completan el listado prisionero Pa pa pa y Sudamerican Rockers de La Cultura de la Basura.

Cuesta creer que González haga un show a pedido del público y no toque canciones significativas para él que no fueron un éxito, de su primer disco solista solo interpretó Fe y Esas Mañanas (el mejor track escondido de toda la historia musical chilena) y de ahí nos saltamos 20 años para llegar al repertorio de su disco nuevo. ¿No estará de su ánimo interpretar temas de discos injustamente relegados a olvido? O categóricamente su nuevo disco es lo mejor que ha escrito en los últimos 20 años? Creo que podríamos ir consensuando por la segunda hipótesis.

Aunque para mí el Futuro se Fue se merece un mejor lugar que el archivo de la Dibam, al igual que el disco Mi Destino, otros en cambio fueron un entusiasmo pasajero (Gonzalo Martinez & His Thinking Congas, Los Updates) y mejor no hablemos del regreso de Los Prisioneros que nos dejo un homónimo de donde podemos rescatar con cariño 2 a 3 temas y ni que decir del Manzana ¿alguien se acuerda de alguna canción de ese disco?.

El nuevo disco, Libro, brilló durante la noche con Ámate, Nunca te Haría Daño, Es muy Tarde y una notable versión solo a guitarra acústica de 100 Años, interpretada durante el primer bis, que pretendió ser un momento íntimo, pero había mucho ánimo de fiesta en el teatro así que no se dio mucho. Dicha sección, que incluyo Amiga Mía y Esas Mañanas en guitarra y Con Suavidad en piano, terminó con la interpretación hasta la mitad de Hijo Amado, como que Jorge se dio cuenta que no había clima para una canción tan sentida, dicha canción fue precedida por las únicas palabras distintas a agradecimientos, en donde Jorge dijo que su hijo estudiaba en Valparaíso y que si tuviera que escoger nuevamente donde vivir sería acá.

Para la estadística agregamos que durante No Necesitamos Banderas disparo contra la “7 Familias” (como es habitual) y el tercer bis lo abrió con To Love Somebody de Bee Gees, cosa que está haciendo regularmente aunque con otros temas de los australianos.

Fue un concierto a tablero vuelto, en donde por la ciudad y por el teatro mismo Jorge dijo al interpretar Amate que era uno de los momentos más lindos del último tiempo.

"Ámate, ámate, no te cierres la puerta
Ámate, ámate, pon tu cuerpo de fiesta"
Friday, 14 June 2013 0 No Reply

Moonchild en el T. Municipal de
Valparaíso Ju 13/06/2013 CL


Hace mucho tiempo atrás… de Faith No More solo conocía “Epic”, que nunca me ha gustado del todo y “Midlife Crisis” que aún no digería,  pero como todos hablaban del recientemente lanzado Angel Dust me compre el caset, intrigado después de escuchar “Be Agressive” pasar una vez por la radio. Puse el caset en el personal stereo, me ajuste los audífonos y di play… los que conocen el disco podrán imaginar lo que pasó, “Land of Sunshine” me voló la cabeza como si un rayo me hubiese pasado de oreja a oreja. ¿Qué tenía que ver este Mike Patton con el de “Epic”?! Canción tras canción mi asombro, perplejidad y emoción crecía y crecía, y me hice un militante más de FNM y fui por todos sus discos, incluyendo los pre-Patton (diré sin miedo que mi héroe en FNM es Billy Gould, the boss …). Descubrir Mr. Bungle fue toda otra aventura, qué duda cabe, sobre todo cuando nos hicimos del Disco Volante, ¿es bueno el segundo disco de los Bungle? me preguntó un amigo por aquel entonces, mi respuesta fue “es categoría: tú no estás preparado para esto”.

Si me hubiesen dicho en los ‘90s que Patton estaría desplegando toda su potencia vocal en el mismo escenario porteño en el que me subí a tocar una vez (y que espero subirme más seguido) no lo hubiese creído jamás, pero ahí estaba Patton y sus amigotes presentando a Moonchild, uno de los tantos proyectos de John Zorn, que acá las oficia de director y no de interprete. Para mí era bien difícil desapegarme de la idea de que estaban 3/5 de Mr. Bungle en el escenario (Patton, T. Dunn y Zorn productor del debut) y en varios pasajes me sentí escuchado el Disco Volante. Considerando que Patton se ha presentado en Chile con 5 de sus numerosos proyectos (FNM, Tomahawk, Mondo Cane, Zu, Moonchild) no es mucho soñar que reúna a Mr. Bungle para tocar en su país sudaca regalón, ¿o no? (O sea, solo el baterista no ha estado en Chile y en Valparaíso además).

Pero vamos a Moonchild, jazz avant-garde para mí, música que se debe escuchar en vivo porque se basa en hacer un zoom en la diversidad de timbres que tiene cada instrumento, en este caso batería, bajo, teclado y la voz como un instrumento más y que incorpora tantos elementos sonoros como se estime conveniente para construir pasajes sonoros o imágenes musicales sobre una emoción particular, que no requiere explicitarse a través de la letra, sin escatimar en armar y desarmar las escalas musicales cuando el tema lo amerita. ¿Existirá el desafinar en este formato?.

Cuando la invitación es a escuchar cada cuerda del bajo, cada pieza de la batería, se hace más evidente que la recepción depende mucho del momento de la escucha, el lugar, la disposición de la banda y la disposición del oyente ¿Cómo pones eso en una grabación?. Lo puedes hacer, de hecho se hace, pero pierdes más de la mitad de la experiencia. Con una canción popular no pasa eso, no pongo una experiencia por sobre otra, son solo formatos distintos y hay que aprender a disfrutarlos, cosa que al público porteño le costó un poco, gritando y aplaudiendo durante las ejecuciones y vitoreando a Patton como si hubiese convertido el gol que nos lleva al Mundial.

Patton en lo que ya le conocemos y agradecemos, forzando su garganta hasta lo imposible (como si nada) y cantando oscuras melodías en italiano al parecer, mis disculpas si era otro idioma. Pareciera que Patton después de FNM se ha dedicado a expandir cada influencia recogida en el repertorio de la banda, desde lo más pop (Peeping Tom, Lovage) hasta lo más experimental (Fantómas, Zu) sin dejar el rock (Tomahawk).

Moonchild presentó un set impecable de 40 min y luego Zorn salió a dirigir un tema, que tuvieron que ser dos más ante el pedido del público, señalando los cortes e intensidades a sus músicos. Hay que destacar como Patton se pone a disposición de Zorn sin ningún tipo de divismo, como un discípulo más, será por eso que lo queremos tanto y le celebramos todas sus gracias… tenemos tanto que aprender.

Para cerrar una crítica chovinista para Transistor, la productora, mi entrada decía “galería”, pero el Teatro Municipal de Valparaíso no tiene “galería”, tiene “paraíso”.
Wednesday, 24 April 2013 0 No Reply

Chuck Berry en Chile:
C'est la vie say the old folks...
SCL, martes 16 Abril 2013


Pienso en los futbolistas cuando hacen su “Despedida”, algo así como una pichanga de barrio con varias figuras fuera de forma pero en un gran estadio (o en un menor estadio según la convocatoria del festejado) y con público que asiste feliz de pagar una entrada para ver a su ídolo vestir por última vez de corto como profesional, aunque su último partido por los puntos haya sido meses atrás. Nadie sale diciendo que ya no corre, que ya no llega a la pelota ni que los goles que hizo en su Despedida se los regalaron, todos van para esperar el momento en que la mitad del partido sea sustituido y poder aplaudirle de pie, por última vez, dentro de una cancha.

Creo que había que ser bien canalla para exigir que Chuck Berry incendiara el Arena, independiente del costo de la entrada adquirida. Yo ni siquiera averigüé en qué estado estaba el veterano al comprar la mía y poco me importaron los comentarios que llegaron en la previa desde Argentina, nada personal, pero a la hora que es Charly el que esta pésimo sobre el escenario esa misma prensa no dice nada.

¿Quería cantar mis canciones favoritas? Claro que sí, en especial las que conocí gracias a The Beatles y a los Rolling Stones, pero no se pudo mucho, para que le vamos a hacer el quite a la verdad, toco dos veces Roll Over Beethoven, la segunda vez más reconocible que la primera, Rock & Roll Music si que podemos decir que la tocó y Sweet Little Sixteen fue más bien un preview.

¿Por qué sus hijos no lo apañaron con un par de coristas que ayudaran a la gente a identificar los coros y cantar todos? La hija tocaba bien la armónica pero no fui a verla a ella. Hay que saber cuidar mejor a los viejos, mínimo pasarle la guitarra afinada, como al quinto tema el hijo le paso su stratocaster para que le afinaran la Gibson a Chuck.

Solo vi a tres personas irse a mitad del concierto desde las primeras filas, la gente en realidad se quedo, aplaudió y cantó a todo pulmón “go! Johnny go!”, algunas personas (damas en su mayoría) con más suerte pudieron subir al escenario a bailar un último tema junto a la banda, una jam que Chuck disfrutó y trató de estirar lo que más pudo, ante la insistencia de su representante, parado junto a él, que solo quería bajarlo pronto del escenario.

¿Decepcionado? Los recitales que me han dejado un sabor amargo han sido el de Guns n’ Roses el ’92 en el Nacional (y eso que no supe hasta el otro día de la tragedia en la entrada, yo entre a las 17 hrs al estadio), el de Smashing Pumpkins el ’98 (mal sonido, mal organizado, mal set list) y los Beastie Boys en el Espacio Riesgo el 2006 (pésimo sonido!). 

No me fui decepcionado, fui a aplaudir a quién sembró la semilla que germinó luego en The Beatles, dándonos así el mejor árbol (los Fab4) al que puede arrimarse la música popular.  Si pudiéramos ir a Las Vegas a ver una de las últimas presentaciones de Elvis, obeso y destruido como estaba, no iríamos?. Yo iría, a no si no.
Monday, 22 April 2013 0 No Reply

The Cure: to wish impossible things
SCL, domingo 14 abril 2013


Conocí a The Cure en su etapa más lúdica, en la segunda mitad de los ‘80s, payaseando en los videos de Why Can’t I Be You o Hot Hot Hot, o en Close to Me, incluyendo su continuación, el video del remix que muestra que pasa con el closet una vez que éste cae al fondo del mar. Cuando salió Disintegration me desconcertó un poco tanta letanía, me tomo años apreciar ese disco, primero tuve que entender que lo desconcertante dentro de su discografía era la colección de singles radiales pegajosos que seguramente odiaban (u odian aún) los fanáticos de la banda desde su época dark. Pero después de dicho disco, que podríamos consensuar en que es su obra cumbre, salió mi disco favorito de la banda, el Wish, despreciado en su momento (no me olvido que All Music le dio 2,5 de 5 estrellas) su sonido rockero y análogo me cautivó de entrada, su melancolía también, de hecho solíamos decir que Friday I’m in love estaba molestando dentro del disco (los lados B de ese periodo son notables además!). Los poderosos discos en vivo Show y Paris me hicieron anhelar el día que The Cure saliera a escena con Tape/Open delante de mis ojos y oídos.

Que 20 años no es nada dice el tango y bueno, 20 años tuve que esperar para tener frente a nosotros en suelo nacional a The Cure, abriendo precisamente con Tape/Open para mi felicidad. La banda estuvo un tiempo mostrando discos completos y nos tocó una suerte de gira "all inclusive" para todos los tipos de fanáticos de la banda, porque si no lo notaron hicieron prácticamente todos los temas de su Greatest Hits del 2001, solo faltó Never Enough y los temas extras del disco (Just Say Yes, Cut Here). 

El concierto estuvo separado en tres partes, cada cual era suficiente para un concierto por sí solo, en la primera parte mezclaron singles que no sonaron mucho con temas no single y con las sandías caladas radiales, ahí se escucharon Just Like Heaven, Lovesong, Friday I’m in Love, Mint Car. Abrieron con Open y cerraron con End esta primera parte, el ánimo fue subiendo y luego bajando un poco por el orden de los temas, raro que tiraran pegadas Pictures of you + Lullaby + Fascination Street. Por mi parte 7 temas del Wish y ya me doy por pagado, aunque cambiaría la mitad por que toquen A Letter to Elise, como sea la misma banda vino a reivindicar a mi disco favorito.


El primer bis es para los fanáticos iniciales, los que llevaban 30 años esperando a la banda, temas oscuros y poco conocidos, salvo tal vez Charlotte Sometimes, la verdad se hizo algo cansadora esa parte.

Se viene el segundo bis y vuelven con otro tema oscuro y parece que la cosa seguiría así pero luego lanzan Lovecats y sobre la marcha hit tras hit trasformando el nacional en una fiesta, o sea, en cualquier boliche esta seguidilla de temas deja la pata: Close to Me + Hot Hot Hot!!! + Let’s Go to Bed + Why Can’t I Be You? + Boys Don’t Cry para luego rematar con unas tremendas versiones a todo rock de 10:15 Saturday Night y Killing an Arab dejando a todo el estadio prendido, que se hubiese venido abajo pidiendo más si no fuera porque ya habían pasado 40 temas y tres horas y medias de recital.

The Cure no dejo nada pendiente, dijeron que tocarían temas de todos los discos y casi cumplieron, porque el Bloodflowers se quedo afuera, pero parece que nadie lo notó mucho. Yo eche de menos Three Imaginary Boys y A Night Like This, además de A Letter to Elise como ya dije, pero la verdad es que no me voy a quejar.
Monday, 4 March 2013 1 No Reply

Porque 31 Minutos tiene Festival!

Alo, Alcaldesa? Quiere que anime el Festival de
 Viña? Será un honor! – Tulio Triviño


La conversación es una broma, pero viendo el cometido de los actuales animadores de carne y hueso se transforma en una crítica elegante y asertiva. 31 Minutos cierra un año de revival con su participación en el Festival de festivales, como le dieron ahora por ponerle. El más alto rating del Festival pero la noche con menores ventas de entradas, parece una contradicción pero ya hemos hablado de que la calidad artística no tiene nada que ver con la inteligencia o desinteligencia de la producción, los tres números nacionales que se presentaron el pasado miércoles 27 de febrero estuvieron disponibles en variados escenarios en los meses previos, en cambio Sir Elton John venía al país recién por segunda vez, es normal que la gente opte por lo que se presenta como mejor oportunidad.

La verdad es que ese 27/F la Quinta Vergara contó con un verdadero dream team de músicos chilenos sobre el escenario, cubriendo desde la década de los ‘80s con Jorge González, los ‘90s con los hermanos Ilabaca de Chancho en Piedra, la primera década del 2000 con Camilo Salinas y Pedro Piedra y los años más recientes con la Fran Valenzuela. Pasada las 22:30 empezó el show de 31 Minutos, muy tarde para todos los efectos, para el público y el que lo sigue por televisión, más complicado aún ese día que muchos fuimos con nuestros pequeños. Si bien los “humanos” que dan vida a las voces de los títeres se podían ver, siento que para los niños no se perdía la magia, ya que los que manejaban a los muñecos sí que no se veían, por otro lado, si no se viera la banda se podría perder la atmósfera de música en vivo.

El cancionero de 31 Minutos ya es patrimonio nacional a estas alturas y multigeneracional, padres, hijos y jóvenes sin hijos coreando las canciones en un show de más de hora y media que tuvo siempre al público de pie en una tremenda fiesta, mucho más enérgica que en el Tuliopalooza, la Quinta Vergara se vino sencillamente abajo con Freddy Turbina interpretando Mi Equilibrio Espiritual acompañado nada menos que de Slash.

El humor no estuvo hilarante, muchas bromas estaban demasiado pauteadas por la historia del Festival y sólo eran atendibles por los adultos, como la presentación del jurado: un amigo del primo de la vecina, etc., etc., de la Rana René!, recordando la venida al jurado del hermano de John Travolta, Rana que dijo que si tuviera un hijo le pondría Viña, recordando a Julio Iglesias. Otras bromas para los mayores fue cuando Mario Hugo le dice a Patana que acepte el beso, que toda la Quinta pedía a gritos, citando al Puma Rodríguez: a veces hay que escuchar la voz del pueblo. Otra menos identificable fue la de Tulio cambiándose sombreros como “Mario” durante la interpretación de Sra. Interesante.

 
Para que no se nos olvide que es un programa infantil diré que mi hijo de siete años, además de estar impresionado y emocionado de ver el show en vivo, estuvo todo el rato pendiente de la aparición del monstruo, que cada vez que era anunciada se le acompañaba por un ruido tronador y juegos de luces que le daban mucha espectacularidad y que presumo que no se notaba bien en televisión. Me pareció notable la forma de resolver el personaje y el rol de humorista fome que le dieron, nuevamente la crítica elegante y asertiva, ni que decir la moraleja final de Calcetín con Rombos Man: todo niño tiene derecho a ver una televisión de calidad, no como las porquerías que dan ahora.

Musicalmente fue lo que esperábamos, se atrevieron con una versión más Funkadelic para Bailan sin Cesar que salió muy bien. Para la Antología la aparición del guanaco en Yo nunca me he sacado un siete. Ojalá vuelvan a la pantalla, mis hijos no alcanzaron a ver la serie, un día llegó el mayor del colegio entonando una de las canciones y les armé un DVD con todos los clips y listo, se las aprendieron todas y perdí con mi peluche de Bodoque. Siempre he dicho que los buenos discos se miden recién 10 años después de su lanzamiento (los demás con suerte dejan un single en un compilado), el primer disco de 31 Minutos ya lo logró.
Tuesday, 19 February 2013 0 No Reply

Jamiroquai en vivo y chamuscados
Dom 17 Feb 2013 SCL Movistar Arena


Hay un episodio legendario en la historia de la música popular (que no es leyenda, es verdad y está suficientemente documentado), Jerry Lee Lewis molesto por tener que tocar antes que Chuck Berry y no cerrar como artista principal, termina su presentación quemando el piano y desafiando e insultando a Berry. Años después Jimi Hendrix reivindica el fuego a favor de los músicos de su raza por sobre los blanquitos quemando su guitarra en Monterrey después del huracán que fue la actuación de The Who.

Con la mitad del público que la productora esperaba, lo que obligo a un cambio de recinto por uno de menor aforo (razones varias, altos precios, mal lugar original - lejos y sin estacionamientos – mala fecha, etc.), Jamiroquai concreta su tercera presentación en Chile en el marco de una gira porque sí. Para arropar la apuesta y olvidar el comentario generalizado del mal sonido que dejo la visita anterior de Jay Kay y Cía., se sumaron al cartel Los Amigos Invisibles y la legendaria banda Kool and The Gang, que hace un par de años estuvieron en el Festival de Viña del Mar.

Mientras tocaban Los Amigos Invisibles se veía igual cantidad de fans de los venezolanos en su salsa como fans de Jamiroquai con la cara larga porque el sonido estaba claramente al debe, es como un error recurrente manejar mal los bajos y que las frecuencias graves suenen como una mazamorra en donde no se distingue nada y solo se siente una molesta presión sonora tapando las demás frecuencias.

Pero todo cambio con la salida de Kool and The Gang, un set list lleno de sandías caladas, una banda con músicos veteranos y jóvenes que se las saben por libro y un sonido impecable. A la mitad del show tocan Jungle Boogie (la canción con el mejor riff de bajo del mundo mundial) y el Arena está en llamas y de ahí no bajamos, todos de pie, vamos cantado y vamos saltando, se despiden con Celebration y ya nos podemos ir para la casa de felices!, ah, de veras que vinimos por Jamiroquai, en ese momento comento que Jay Kay está en problemas, va a tener que hacer caer un meteorito o un cometa…

Mala idea abrir con Twenty Zero One, nadie entiende porque insiste en abrir su set list con ese tema, tres minutos y algo de tiempo perdido, salvo tal vez para los que por primera vez estaban en un concierto de Jamiroquai, pero la verdad fue un bostezo, tras cartón ahora sí que empieza la cosa con una remozada versión de Alright, el sonido estaban bien, pero no espectacular, puede ser que lo anterior fue tan impresionante que el contraste es muy violento. Jay Kay acopla su micrófono y empieza el show contra el sonidista del backline, ¿Por qué no usa retornos con audífonos como todo el mundo y deja de hinchar los bolas con que no se escucha en los retornos de piso?. La sombra de volver a salir hablando mal de sonido se asoma.

Jamiroquai presenta un nuevo set list, con nuevos arreglos para sus temas más antiguos, ganan notablemente Love Foolosophy, Canned Heat, High Times, Space Cowboy, Cosmic Girl además de Alright, pero perdió Use the Force. Suena bien, es un buen concierto a pesar del odioso de Jay Kay, que igual arranca sus chillidos con sus pasos de baile. Buena la renovación del set list, salvo entrar con Twenty Zero One, no se siente la omisión de Virtual Insanity, pero echo de menos Too Young to Die y Seven Days in Sunny June. Pero bueno, peor es un show repetido o de puros singles radiales para “fans” de greatest hits. Punto aparte es que según las redes sociales nos quedaron debiendo dos temas.

Fue una buena jornada, nos vamos chamuscados y felices de haber presenciado el show incendiario de los legendarios Kool and The Gang, ah y también de reencontrarnos con Jamiroquai… me quedo una duda, que raro que el telonero salga después y no antes... XD.
Monday, 11 February 2013 0 No Reply

Aguaturbia en el Rockodromo 2013
T. Municipal Valparaíso 07/02/13


“Noche de Culto” en el Rockodromo 2013, 3 bandas y Aguaturbia, parto por preguntarme cual es el afán de bautizarla como “de culto”, si hay 3 bandas, con dispares trayectorias, sin conexión con la banda con derecho a ponerse el poncho. Me pregunto después si tiene Aguaturbia el derecho a considerarse “de culto”, pregunta que no tiene nada que ver con su calidad musical sino con la cantidad de seguidores que devoran cada nota y acorde de la banda, tanto de su discografía oficial como no oficial y se saben hasta la más inverosímil trivia de su trayectoria.

Hay algo que no me cuadra, hubo una noche de culto en el Rockodromo 2011 con Alvaro Peña y luego Los Mac’s, leyendas vivientes del sonido porteño, los segundos con gran convocatoria y Alvaro con menor convocatoria pero con fans dedicados y perseverantes que ya lo tienen con libro biográfico, documentales y un disco nuevo que lo llevo a cruzar a la vereda del mainstream local apoyado en la sangre fresca de Fatiga de Material. En esta nueva noche de culto el Municipal Porteño llena solo su platea, contrasta mucho con el día anterior en donde se desarrolló un tributo al Negro Farías a tablero vuelto.

Abre la noche Aequo, una banda de rock progresivo que requería un escenario más introvertido, le sigue después la Chocloneta, banda de hardrock-metal-latinoamericano que requería un escenario más extrovertido, y termina la previa Almargen, banda adolescente que requería más ensayo y preocuparse más de la música que de las fotos a lo Cobain (a quién se le ocurrió el “favor” de meterlos entre la Chocloneta y Aguaturbia?).

Sale Aguaturbia a escena y el contraste con la banda adolescente es demoledor, y eso que faltaba potencia (me pase todo el rato esperando que me volaran los tímpanos), de verdad que tocan bien, a Corales y Cavada se le notan los años en el físico, como también el tremendo oficio en la interpretación. Aparece Denisse y se viene una ovación, hay una diva en el escenario, se viste como tal, se mueve como tal, habla y bromea como tal y finalmente canta como tal, ahora me empieza a cuadrar y con todo respeto, no aparenta la edad que tiene, o la que uno calcula que tiene.

Cantan su versión de Somebody to Love (de Jefferson Airplane pero que yo conocí por la versión de The Ramones) y me pregunto donde estuvieron todo este tiempo, porque no crecimos viéndolos tocar de vez en cuando como a Los Jaivas o Congreso (bandas que en verdad tocan regularmente).  Denisse dice que Aretha Franklin le dio consejos, que abren tocando los temas que el público les pide por internet y que quiere cantar un blues, alternado español con inglés, por rato la letra de la canción es una excusa y la voz es un instrumento más. Cada músico tiene su momento para lucirse, hay solos de guitarra, bajo y batería. Corales trata que Denisse lo siga improvisando frases musicales (emulando a Gillian/Blackmore en el Made in Japan?), pero parece que no le entiende.

Durante años vimos a Denisse dar entrevistas a todos los programas nostálgicos, explicando mil veces las caratulas de sus discos, acrecentando un mito difícil de asimilar. Crecí en dictadura, no era fácil dimensionar que hubo una banda que llenaba de hippies sus conciertos y que acaparaba portadas en la prensa, pero cuyo destino final era tan distinto al de Los Jaivas, inevitable comparación. Esta vuelta a los escenarios es porque su público se los pidió? Su música no está fácilmente disponible y ni sonaban por las radios, sólo Evol apareció en un compilado de bandas de la época que se vendió más o menos bien (no sé las cifras, pero lo vi muchas disponible en varias disquerías). Si es porque su público se los pidió, valga el honor de banda de culto.

Aguaturbia tocando en un bar del puerto, con público de la edad de sus hijos (o nietos), incendiando la noche con su blues y piscodelía si que sería de culto. Espero no perdérmelo!.
Monday, 4 February 2013 0 No Reply

Los Tres en vivo:
¿prefiero la hecatombe a estar tranquilo?
Viernes 01 Feb 2013, Valparaíso



Hace tiempo que no veía a Los Tres en vivo, me parece que desde que presentaron el “Hágalo Usted Mismo” en una fría noche invernal en Viña del Mar, en el Sporting Club. Siempre viene bien reencontrarse con una de las bandas fundamentales del cancionero chileno. Alvaro Henríquez, en nota de prensa para un diario local, adelantó algunas sorpresas: que cantaría con ellos Rubén Alberrán (vocalista de Café Tacvba) gracias a que HopPo! abriría el concierto, una sección acústica, estreno de nuevo baterista e incluir temas de todos los discos en el set list.

Ante un Teatro Municipal porteño al 80%, Los Tres cumplieron con casi todas sus sorpresas prometidas en la primera de dos fechas consecutivas. El incasable Tacvbo subió a escena pasado el primer tercio del show para acompañar vocalmente en los cuatros temas que Café Tacvba versionó en su “Vale Callampa”, se noto que falto algo de ensayo porque Rubén entro mal en dos ocasiones, situación resuelta sencillamente con una sonrisa de su parte. La sección acústica no fue propiamente tal una “sección” como las que hacían después de publicar el Unplugged, pero al menos le llevo Quién es la que viene allí y Diabla

El nuevo baterista dio el ancho, mucha energía, no sé bien porque cambiaron a Basualto, me parecía que estaba a la altura, tal vez querían precisamente alguien más joven, ojalá no haya pasado lo mismo que cuando el Nico Torres fue cortado de Petinellis. Claro que al comienzo (la banda entró con la instrumental Claus), uno le encontraba un peligroso parecido con Alvaro, hasta que notamos que efectivamente era el mismísimo Henríquez el que se sentó tras los tambores para abrir y luego cerrar el concierto tocando la batería en Largo.

Finalmente la promesa de tocar temas de todos los discos no fue cumplida, a pesar de haber incluido en el set list un tema del “Peineta”, extrañamente no tocaron nada del “Hágalo Usted Mismo”, si la cantidad de temas incluidos en el set list está en relación a los discos que la banda considera mejores entonces la cosa quedo así:

Fome (5): Claus, Olor a gas, Silencio, La Torre de Babel, Largo.
Los Tres (4):  Sudapara, Un amor violento, La primera vez, He barrido el sol
La espada & La Pared (4): Déjate caer, Hojas de Té, La Espada & la Pared, Tírate
Coliumo (2): Carcel, Hospital & Cementerio, Diabla
MTV Unplugged (2): La vida que yo he pasado, Quién es la que viene allí
Se Remata el Siglo (1): Gato Por Liebre
La Sangre en el Cuerpo (1): Feria Verdadera
Peineta (1): Lágrimas Negras

A este listado hay que sumar que en la sección de cuecas tocaron La Flor de la Verbena (incluida en el DVD del Arena), Caramba yo soy dueño del Barón (cueca que grabara Inti Illimani en el Arriesgaré la Piel) y otra más cuyo nombre no puedo recordar. Hay que decir que la energía del show no decayó ni por un segundo durante la sesión cuequera, al contrario, un par de parejas que se animaron con el baile tradicional al pie del escenario alegró más la fiesta.

Porque fue tan castigado el disco del regreso no me atrevo a aventurarlo, de que es uno de los más bajos de la banda lo es, pero al menos da como para tocar Cerrar y Abrir. Por otro lado me quede esperando Hoy Me Hice la Mañana del Coliumo, además de favoritas personales de los discos anteriores que ya no tocan mucho, por ser Pájaros de Fuego, de Hacerse se va a Hacer o Morir de Viejo.

Siento que la banda se fue muy a la segura con un setlist conservador, desconozco si lo repitieron íntegramente al otro día, está bien corregir errores como lanzar Shusha de single, pero la banda tiene en su cancionero temas que han envejecido muy bien y que matizarían muy bien un show, de hecho Sudapara es uno de ellos, es más creo que Los Tres deberían sumarse a las bandas que han salido a tocar disco completos, como Los Jaivas, Jorge González con discos de Los Prisioneros y, ocasionalmente, Los Chancho en Piedra, una gira con el homónimo completo sería un regalo.
 
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